Coordinar las necesidades de un gasolinazo con las de los hogares ¿Es posible?
La posibilidad de un “gasolinazo” ha entrado de nuevo en la discusión actual, cosa que sinceramente es bastante saludable, no solo porque las cuentas del gobierno no son lo que eran (o lo que decían ser) sino también porque la ilusión de energía barata ha llevado a nuestra economía, con sus precios artificialmente baratos, a separarnos paulatinamente de la dinámica mundial, sino lo invito a usted a averiguar cuánto cuesta una Coca-Cola en el aeropuerto de Santiago, el taxi de un barrio a otro en Lima o un almuerzo en New York y ni hablar de una buena educación, cosa bastante preocupante, si se pone a pensar que una buena educación es sinónimo de mejores oportunidades. Sin embargo, a la gran mayoría de los hogares, me dirá usted estimado lector, no le interesan los precios de afuera. Y esa observación es absolutamente cierta, cosa que lleva entonces a la primera condición básica que debería cumplir una medida tan necesaria como el gasolinazo: coordinar esta nivelación de precios...