El descontento social y la paradoja de la (des) igualdad
Circula por estos días, en el mundo entero, una fuerte corriente de indignados, excluidos y descontentos con el capitalismo y sus devastadoras consecuencias sobre la igualdad en la sociedad. Achacan a este sistema todos los males actuales de la economía. La ultima gota que rebalso el vaso, las caídas de los bancos norteamericanos (nada menos que “el” símbolo y caballo de batalla de este sistema económico) que de tan malo que es ha arrastrado al buen estado de bienestar europeo e incluso amenaza con jalar al despeñadero de la recesión a las economías de los países emergentes, que sabiamente, habían optado por la conducción central de sus gobiernos. Sin embargo, estos movimientos que vimos durante el 2011 pueden, paradójicamente, encontrar las condiciones para surgir a partir de la extraordinaria igualdad de la que goza hoy el mundo. Me explico, cuando los indignados de España protestan por la desigualdad y la pobreza en su país, encabezados fundamentalmente por jóvenes...