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El qué y el cómo de la inversión pública y privada

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Durante las últimas semanas hemos visto una discusión equivocada sobre quien hace la inversión en Bolivia y muy poco sobre cómo se hace la inversión en nuestro país. La razón es simple, la inversión pública y privada no son directamente comparables, simplemente porque sus objetivos son diferentes. Mientras la inversión privada busca y se hace allá donde hay mayores retornos para apropiarse de ellos (lo que desde un punto de vista moral no es malo), la inversión pública debe hacerse allá donde genere las mejores condiciones para facilitar a la primera, a la vez que logre cumplir objetivos de bienestar social (salud y educación por ejemplo). Esto no es nada trivial, ya que si bien en principio la inversión privada parece ser “insensible” a las necesidades de los más pobres tiene una característica que la hace diferente a la inversión pública: no arriesga ni su dinero ni el mío, arriesga el dinero del empresario. Por otro lado, la inversión pública debe equilibrar las necesi...

El gasolinazo, un dilema entre el corto y el largo plazo

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Desde el acto fallido de 2010 la palabra “gasolinazo” encuentra de tanto en tanto un espacio en nuestra vida cotidiana. Evidentemente el problema no es menor, quitar el subsidio a la gasolina implica inevitablemente un incremento en la gran mayoría de los precios de nuestra (pobre) economía, mantenerlo implica seguir agrandando el hueco fiscal del que nos enteramos recientemente y en el medio están los cálculos políticos y la estabilidad social. Pero también hay otro problema, uno de bienestar intertemporal. Me explico, en el corto plazo los efectos de un gasolinazo son bastante simples de preveer: si los precios en una economía suben las cosas en casa se ponen peor, simplemente porque los hogares más pobres gastan básicamente en tres cosas: alimentos, transporte y educación. Y si bien todos los gastos de un hogar se hacen mes a mes, los beneficios de uno u otro difieren en el tiempo: poner comida en el plato de nuestros hijos todos los días tiene un impacto directo y fácil de ...

Generando riqueza sin posesiones

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En nuestro país no referimos a una persona que tiene dinero como aquella que “es de tener”. Esta simple frase, tan familiar y explicativa, tiene detrás de sí un concepto muy arraigado en la psicología colectiva: la riqueza se genera por la posesión y no por el uso de activos. Una prueba de esto es que si yo le pregunto a usted cual es la forma de financiar cualquier emprendimiento, con muchas probabilidades usted me responderá que es a través del crédito. Esto implica que estamos suponiendo que yo debo poseer los medios de producción para poder generar riqueza. En otras palabras, significa que suponemos que solo es el capitalista el que puede generar riqueza (ya sea que yo sea dueño del capital hoy o dentro de cinco, diez o cualesquiera sean los años en los que yo termine de pagar mi crédito). Pues bien estimado lector, no necesariamente. Aquí un ejemplo: el leasing, o lo que a nosotros los economistas nos gusta decirle, el arrendamiento financiero, que no es otra cosa que alquil...

Los (falsos) supuestos y la política económica del Gobierno.

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Hace ya un par de semanas de la promulgación de la ley de promoción del sector productivo. En líneas generales es una ley que otorga una serie de facilidades a los pequeños y medianos agricultores, facilitando el acceso al crédito, a un sistema de seguros y otorgando facilidades para la importación y mecanización del agro. A lo largo de cada uno de los puntos que se van tocando en la ley y desde una perspectiva técnica, es posible encontrar “pros y contras” que están relacionados a la sostenibilidad financiera del seguro, al excesivo enfoque en los pequeños productores e incluso a la romántica idea de fundamentar la provisión de alimentos en un tipo de economía (la economía comunitaria) que más que una realidad   es una construcción idealizada del comportamiento económico de ciertos electores. Sin embargo mi objetivo en esta ocasión es tocar otro punto: la falta de fundamento estadístico que está detrás de la ley (y varias otras). Me explico con algunos datos, la encuesta MECOVI...

Legislando por legislar: esperemos que no

Tenga por seguro estimado lector que por cada ley que se hace hay quienes ganan y hay quienes pierden. Esto no es ninguna novedad, sin embargo, dada esta irrefutable verdad la pregunta es entonces: ¿que leyes debemos hacer? Desde el punto de vista económico hay tres preguntas que deberíamos contestar antes de decidir sobre la viabilidad de una ley. La primera de ellas es ¿la ley respeta las libertades individuales? Explico esto con un ejemplo prestado, es normal ver a padres ahorrar parte de sus ingresos actuales para heredarlos a sus hijos (el objeto es claro: darle mejores oportunidades a sus hijos en el futuro), sin embargo, esta actitud altruista es difícilmente "agregable" a nivel social (¿usted estaría dispuesto a ahorrar los recursos del IDH para que la próxima generación tenga un mejor pasar?). Por lo tanto, algunas decisiones que son tomadas a nivel individual no pueden ser tomadas a nivel social, simplemente porqué vulneran la libertad individual. En segundo luga...

Bonos o Subsidios: La sabiduría del abuelo vs. la del burócrata.

¿Bonos o subsidios?, la respuesta, si viviéramos en un una economía de libro, sería ninguno. Sin embargo esa no es la situación, de hecho el uso de estas herramientas en la región se ha hecho cada vez mas frecuente, por lo que la discusión ya no es si los vamos a utilizar o no, sino cual y como. Un subsidio es una “ayuda” que da el gobierno o algún otro tipo de entidad para estimular el consumo de un bien. Un ejemplo claro en Bolivia es el subsidio a la gasolina, ya que cuando el precio por litro en el resto del mundo esta alrededor de 1 dólar en Bolivia no supera los 60 ctvs. de dólar. En el ejemplo queda clara la naturaleza del subsidio: su objetivo final es modificar el precio del bien en el mercado. Obviamente en una sociedad altamente desigual la idea de modificar los precios para que los más pobres puedan acceder a estos bienes resulta atractiva. Sin embargo no son los más pobres los que normalmente se benefician de los efectos del subsidio. Para muestra un botón: azúcar. ...